Su diagnóstico es más tardío que el de otras condiciones del espectro autista y preocupa que muchos adolescentes lleguen a la consulta sin diagnóstico y con sospecha de TDAH, ansiedad e inadaptación social. Sufren y no es justo que no comprendan por qué.
En esta infografía he resumido las principales características del síndrome de Asperger y quizá pueda ayudar a difundir y conocer mejor esta condición.
Hemiparesia: que afecta al movimiento de medio cuerpo
Parálisis significa que no se puede mover y paresia que el movimiento es posible, pero limitado. En la hemiparesia el movimiento del brazo y la pierna de un mismo lado está disminuido. Se debe a una lesión focal de la corteza cerebral que provoca una alteración del tono muscular y que puede tener múltiples causas, las más frecuentes son vasculares, traumáticas o infecciosas.
Cuando se produce antes de los tres años de edad se considera un tipo de parálisis cerebral infantil (PCI), supone el 20% del total de casos.
Alteraciones motoras en la hemiparesia
Hemiparesia – Anales de Pediatría Continuada.
En la mayoría de los niños con hemiparesia espástica, el brazo está mucho más afectado que la pierna. En la espasticidad siempre están más afectados los músculos que se contraen para vencer la gravedad (antigravitatorios) por lo que la postura suele ser en flexión del brazo y de la pierna.
En el brazo, los músculos flexores están en continua contracción, cuesta separar el brazo del tronco y girarlo hacia fuera, extender el codo y la muñeca, girar la palma de la mano hacia arriba y abrir la mano separando los dedos. El pulgar está flexionado y queda incluido en la palma de la mano, lo que entorpece mucho la manipulación.
En la pierna la espasticidad puede causar tanto extensión como flexión excesivas. La cadera suele estar en flexión, lo que causa que el tronco se incline hacia adelante, la rodilla suele estar en flexión y mirando hacia adentro, aunque también puede estar estirada, el pie está casi siempre en puntillas, girado hacia dentro y cuesta el apoyo del talón.
La epilepsia infantil con puntas centrotemporales –antes llamada epilepsia infantil benigna con puntas centrotemporales o epilepsia rolándica– es una epilepsia autolimitada que se observa en niños en sus primeros años escolares.
Es la epilepsia idiopática más estudiada de la infancia.
Las crisis epilépticas son el síntoma principal de la epilepsia.
Están causadas por una descarga anómala de neuronas de la corteza cerebral, que pierden su ritmo y provocan una interrupción brusca del funcionamiento normal del cerebro.
Hay muchos tipos de crisis diferentes que además pueden coexistir en una misma persona, de modo que más que de epilepsia podríamos hablar de epilepsias.
Crisis epilépticas focales
Cuando sólo un grupo de neuronas pierde el ritmo, las crisis se llaman focales y sus manifestaciones pueden ser muy variadas dependiendo de la función que realiza la estructura a la que pertenecen las neuronas afectadas. Pueden ser crisis motoras, visuales, auditivas, etc. Si estas neuronas afectadas consiguen imponer su ritmo a todas las demás que no están enfermas, la crisis se hará generalizada.
La planificación familiar ha sido uno de los grandes logros del siglo XX. La aparición de métodos anticonceptivos eficaces permitió separar la actividad sexual de la reproductiva y, con el uso del preservativo, reducir la incidencia de enfermedades de transmisión sexual.
Decidir cuando tener hijos sin renunciar a la actividad sexual tiene importantes consecuencias sociales y culturales, además de permitir a la mujer valorar su estado de salud y sus circunstancias personales antes de ser madre.
Mantener un estilo de vida saludable es esencial para cualquier persona. Pero es especialmente importante en las mujeres jóvenes en edad fértil y sexualmente activas que pueden quedar embarazadas sin buscarlo y por tanto no darse cuenta de ello hasta pasadas varias semanas, cuando el embrión está ya bastante desarrollado.
Casi todos los órganos fetales ya están organizados en la 8ª semana de gestación.
El dolor de cabeza es un problema muy frecuente en la infancia. La probabilidad de padecer un episodio de dolor de cabeza aumenta con la edad, llegando a ser de hasta el 96% en la adolescencia.
El cerebro no duele porque no tiene receptores del dolor.
Duelen las estructuras de la cabeza que lo rodean o están cerca: los vasos sanguíneos, los músculos de la cabeza, la piel, las mucosas o los dientes entre otros.
El dolor aparece cuando alguno de estos tejidos se inflama.
En la infancia la inflamación es casi siempre benigna y relacionada con procesos febriles poco graves como catarros, otitis, sinusitis… Una vez se soluciona la causa desaparece el dolor de cabeza, es pues una cefalea aguda.
Las cefaleas que duran varios días seguidos o se repiten cada cierto tiempo, generan un mucha preocupación. Sobre todo si son dolores intensos que impiden la actividad diaria normal del niño. Estas son las cefaleas crónicas y es conveniente que sean valoradas por la neuropediatra para determinar su causa y descartar problemas graves.
Por María José Mas